desplegar menu MiCasa
Buscador
mostrar/ocultar

La casa reformada

Una reforma brillante y un interiorismo impecable

Integrar dos terrazas fue uno de los mayores aciertos de esta original reforma, centrada en redistribuir los espacios para adaptarlos a las prioridades de su actual propietario.

Realización: Beatriz Aparicio. Texto: Marta Sanz. Fotos: Pablo Sarabia. Plano: Hearst Infografía 11/12/2017
Imprimir
Pantalla completa



Cuando se va a realizar una reforma integral es importante saber cuáles son las necesidades y prioridades de los propietarios, y el dueño de esta vivienda lo tenía muy claro: quería una estancia común amplia y cómoda. Para logralo, confió en el estudio de interiorismo de María Santos quien, junto a la arquitecta Cristina Miguelena, diseñaron su nueva casa. Para ello, lo primero que hicieron fue replantearse la distribución original.

Pasaron de un piso muy compartimentado, con pequeñas habitaciones, a un gran espacio diáfano que engloba zona de estar, comedor y cocina; dos dormitorios y tres baños —uno para cada dormitorio y otro de invitados—. En esta nueva organización fue clave la integración de las dos terrazas en el interior de la vivienda: una hacia el salón, para contar con ambientes más desahogados, y otra hacia el dormitorio principal, donde se destinó a vestidor.  

Las obras de reforma también se aprovecharon para renovar instalaciones y revestimientos, donde se apostó por una uniformidad de materiales y acabados para crear sensación de continuidad y amplitud visual. El suelo se eligió de tarima, y las paredes y la carpintería se pintaron en dos tonos diferentes de gris. En el recibidor y el salón, se optó por darle protagonismo a la madera, presente no sólo en algunos frentes, sino también en la estantería que separa el comedor del pasillo que conduce a las habitaciones.

A esta uniformidad cromática se unieron el mobiliario y los textiles. Piezas de estilo nórdico se combinaron con diseños de aire industrial en los mismos materiales —madera, fibra y hierro— y tapicerías y telas se escogieron en tonos neutros. Sobre este lienzo, se añadieron complementos en caldero, amarillo y negro, que añaden dinamismo y otorgan un seductor punto masculino a la decoración.

IDEAS PARA DIVIDIR AMBIENTES

Las estructuras acristaladas son la mejor solución para independizar dos espacios sin perder luz ni amplitud visual, además de no limitar la perspectiva. Las opciones son muy variadas: estructuras con cuarterones, de vidrio satinado, tabiques de cristal liso y transparente, etc.   

Las puertas correderas son un recurso perfecto para separar dos ambientes que se conectan con frecuencia. Para no perder espacio útil, lo ideal son las hojas que van empotradas en el tabique o en estructuras que sustituyen al muro.

Una península a modo de barra de desayunos, un murete bajo o muebles panelados que simulen un tabique también funcionan como barreras entre la cocina y el salón.



Ver más articulos